La principal barrera es el hábito

La principal barrera es el hábito

Los adelantos tecnológicos llegan al mercado prometiendo a las compañías que los implementen muchos beneficios, entre los cuales pueden mencionarse aumento de la productividad, ahorro de costos, optimización del tiempo, etc, etc, etc.

Sin lugar a dudas, cuando analizamos “objetivamente” las ventajas de un nuevo software o hardware las características arriba mencionadas son más que evidentes. ¿Quién no ha oído hablar que la implementación de un ERP brinda a los ejecutivos tomar mejores decisiones ya que cuentan con toda la información empresarial en tiempo y forma? ¿Quién no ha escuchado que la adopción de las comunicaciones unificadas incrementa la colaboración y comunicación entre ejecutivos ya que permite la integración del correo electrónico, mensajería y telefonía? Y la lista sigue.

Con respecto a la primera pregunta, por ejemplo, los proveedores se esfuerzan siempre en destacar que la instancia de capacitación es fundamental para el correcto uso del software. De la misma manera, enfatizan el hecho de que la Dirección esté involucrada en la implementación es una condición indispensable para impulsarla, motivar a los trabajadores y coordinar las tareas.

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Con el segundo ejemplo mencionado sucede lo mismo: Una encuesta global realizada por NetIQ en todo el mundo sobre el uso de soluciones de comunicaciones unificadas reveló que el 63% de los encuestados apuntó que el principal obstáculo que enfrentan es hacer que los empleados se familiaricen con el uso de las tecnologías.

Evidentemente, muchísimas veces la inversión que el empresario realiza en productos y servicios no rinde los frutos esperados. ¿Por qué? Porque a la hora de utilizarlos, los empleados se resisten al cambio, ya que tales implementaciones modifican el modo de trabajar de las personas, ¡y a nadie le gusta que le modifiquen su rutina!

En este punto, es siempre fundamental recordar que detrás de toda tecnología se encuentran las personas, que son quienes hacen uso de ella. En la medida en que los empleados no se adapten al correcto uso de la misma, nunca se llegará a los resultados esperados y, por ende, el hardware y/o software adquirido no cumplirá con su función.

¿Qué hacer ante este hecho? Trabajar desde el lado de la comunicación interna para difundir los beneficios del cambio, y capacitar al personal de manera adecuada, dándole tiempo y contención para que se familiaricen con las nuevas herramientas son dos medidas interesantes. En conclusión: en un mundo informatizado, donde los productos y servicios IT son cada día más protagonistas del mundo empresarial, no hay que olvidar que tales soluciones por sí solas no rinden porque no son más que herramientas puestas a disposición del hombre.

fuente: ExpandIT